CIRUGÍAS

Glaucoma

La cirugía de glaucoma es un procedimiento oftalmológico que se realiza para tratar el glaucoma, una enfermedad ocular que afecta al nervio óptico y puede provocar una pérdida gradual e irreversible de la visión. El glaucoma es una de las principales causas de ceguera en todo el mundo, y su tratamiento es fundamental para preservar la visión y prevenir el progreso de la enfermedad.

El glaucoma ocurre cuando la presión dentro del ojo, también conocida como presión intraocular, aumenta a niveles anormales. Este aumento de presión puede dañar gradualmente las fibras nerviosas del nervio óptico, que es el que lleva la información visual desde la retina hasta el cerebro.

La cirugía de glaucoma se utiliza cuando otras opciones de tratamiento, como medicamentos y/o láser, no han sido efectivas para controlar la presión intraocular y proteger el nervio óptico. El objetivo de la cirugía de glaucoma es reducir la presión intraocular y preservar la función visual.

Existen diferentes tipos de cirugía de glaucoma, y la elección del procedimiento dependerá del tipo y gravedad del glaucoma, así como de la salud general del paciente. Algunos de los tipos de cirugía de glaucoma más comunes incluyen:

  1. Trabeculectomía: En este procedimiento, se crea un nuevo canal de drenaje en el ojo para permitir que el líquido intraocular se drene y disminuya la presión.

  2. Implantes de drenaje: Se colocan dispositivos de drenaje en el ojo para ayudar a drenar el líquido y reducir la presión intraocular.

  3. Ciclofotocoagulación: Utilizando láser, se destruye una parte del tejido productor de líquido en el ojo para reducir la producción de humor acuoso y, por lo tanto, disminuir la presión intraocular.

  4. Iridotomía o iridectomía: Estos procedimientos implican hacer un pequeño orificio en el iris para permitir que el líquido fluya libremente y disminuir la presión intraocular.

Es importante que la cirugía de glaucoma sea realizada por un oftalmólogo experimentado y que el paciente siga las indicaciones postoperatorias para una óptima recuperación. La detección temprana y el tratamiento adecuado del glaucoma son cruciales para preservar la visión y prevenir la progresión de la enfermedad.